Biotopo:
Zonas de aguas estancadas y, por lo general, más cálidas que las que habita Ceratophyllum demersum. Normalmente habitan en aguas blandas y de pH neutro
o ligeramente ácido. La temperatura varía según la latitud geográfica.
Las plantas sudamericanas son de aguas más bien frías y no soportan
aguas cálidas ni quietas.
Distribución:
Ampliamente distribuida por todo el mundo.
Es común en arroyos de aguas rápidas, límpidas y
cristalinas, donde el agua lo mantiene libre de algas y oxigenado.
Forma:
Forman verdaderos matorrales de varios metros de ancho, en planta de
finas hojas pero en abundancia que forman una especie de pino por cada
rama. Aquenio muy finamente tuberculado, sin espinas en la base, hojas
bifurcadas 3-4 veces.
Nota: Las diferencias entre Ceratophyllum submersum y C. demersum radica en que la primera posee hojas más finas y el color es de un verde más claro.
Tamaño:
Hasta 150 cm o más con una tasa de crecimiento de 10 cm semanales en verano.
Forma de propagación:
Por esquejes, los podemos cortar del tallo principal de unos 20 cm, a partir de los cuales nacerán nuevos rebrotes.
Temperatura:
La temperatura varía según la latitud geográfica.
Agua:
Neutra, con preferencia de aguas algo duras a duras (10-30º dGH).
Iluminación:
De intensa a muy intensa.
Tipo de sustrato:
Altura mínima del sustrato entre 7 y 9 cm.
Planta de fácil conservación. Necesita nutrientes en el agua, ya que
los recibe a través de sus hojas. Esta planta está en peligro de
extinción en varias zonas de Europa.