Cáncer hepático
¿Qué es el Cáncer de Hígado?
El cáncer de hígado es un cáncer que se
origina en el hígado, cuando las células hepáticas se vuelven anormales, crecen
de forma descontrolada y acaban formando un tumor. La enfermedad hepática
crónica y la cirrosis hepática son las principales causas y aumentan el riesgo
de desarrollarlo. Por eso, es muy importante que las personas con
enfermedades del hígado se hagan ecografías periódicas (cada 6 meses). Estos
controles permiten detectar el tumor precozmente, poder aplicar tratamientos
curativos y mejorar el pronóstico. Si hay alguna sospecha de tener un problema
hepático, lo recomendable es consultar a un médico.
La enfermedad de Cáncer de Hígado en primera persona
Profesionales y pacientes te explican cómo se convive con la
enfermedad
El tratamiento permite que esta enfermedad se convierta,
en la mayoría de los casos, pero, obviamente, no en todos, en una enfermedad
crónica.
Maria ReigHepatóloga
Yo fui al médico a hacerme una analítica normal y
corriente del CAP (del médico) y una de las veces me dijeron: 'Neus te hemos
encontrado algo en el hígado'.
NeusPaciente
Tipos de Cáncer de Hígado
Existen diferentes tipos de cáncer de hígado dependiendo de
la célula a partir de la cual se origina. El más frecuente, con diferencia, es
el carcinoma hepatocelular, donde los hepatocitos (células del
hígado) se alteran. Otro tipo importante es el colangiocarcinoma,
cuya incidencia va en aumento. En este caso las células alteradas se encuentran
en los conductos biliares del hígado.
Existen también tumores mucho más raros, como el hemangioendotelioma o
el angiosarcoma, que se desarrollan a partir de las células de los
vasos sanguíneos del hígado. Estos tipos poco frecuentes suelen diagnosticarse
en personas más jóvenes y, con mayor frecuencia, en mujeres.
Es importante diferenciar los tumores
hepáticos primarios de aquellos que se diseminan al hígado desde
otras partes del cuerpo y que se denominan tumores secundarios o
metástasis hepáticas.
Anatomía del hígado
El hígado es el órgano interno más grande del cuerpo y se
sitúa en la parte derecha del abdomen. En un adulto pesa alrededor de 1,5 Kg.
Se divide en cuatro partes (lóbulos): el lóbulo derecho es superior a
los otros tres lóbulos (el izquierdo, el cuadrado y el caudado) y
tiene una consistencia blanda y su coloración es pardo-rojiza oscura.
El hígado puede seguir funcionando aunque una parte
importante esté dañada, siempre que quede suficiente tejido que mantenga sus
funciones. Sin embargo, si el daño es muy extenso puede producirse un fallo
hepático grave, y este deterioro puede aparecer de forma rápida.
Afortunadamente, en algunos casos, un hígado dañado puede regenerarse
parcialmente con el tiempo y reanudar su función normal.
La sangre llega al hígado por la arteria hepática, que
suministra sangre oxigenada, y por la vena porta, que suministra sangre con
sustancias nutritivas procedentes del estómago y del intestino. Y sale por
varias venas, llamadas venas suprahepáticas.
El hígado interviene en unas 1.500 funciones orgánicas,
pero, principalmente, desarrolla las siguientes funciones en el
organismo:
¿A cuántas personas afecta el Cáncer de Hígado?
A nivel mundial se estima que más de 865.000
personas nuevas son diagnosticadas cada año de carcinoma
hepatocelular, por lo que se considera el sexto tumor más frecuente a nivel
mundial. En España se diagnostican cerca de 6.600 nuevos
casos al año y es mucho más frecuente
en hombres.
Estudios recientes demuestran que la incidencia de
este tumor ha aumentado en los últimos años y en el momento actual es una
de las causas más frecuentes de muerte en
pacientes con cirrosis hepática y la principal indicación
de trasplante hepático en nuestro medio.
El carcinoma hepatocelular es, con diferencia, el tipo más
habitual, seguido del colangiocarcinoma, cuya incidencia va en aumento y que
ya representa cerca del 7% de los tumores hepáticos
primarios en España.
Factores de riesgo del Cáncer de Hígado
El carcinoma hepatocelular aparece fundamentalmente en
pacientes con enfermedad hepática crónica. La medida más
eficaz para prevenir la aparición de este tumor es
evitar factores de riesgo que puedan dar
lugar la enfermedad hepática.
Este tipo de cáncer suele
estar asociado a hábitos poco saludables, por lo que con frecuencia está muy
estigmatizado. Este estigma puede generar sentimientos de culpa, silencio o
negación por parte del paciente y su familia. En consecuencia, esto limita no
solo la concienciación colectiva y la participación en programas de cribado,
sino que también hace que las personas no acudan a las consultas de detección
precoz del cáncer hepático.
Reducir el consumo de alcohol. El consumo de alcohol
es una de las principales causas para desarrollar una enfermedad
hepática crónica y un carcinoma hepatocelular.
Medidas higiénicas. Para evitar el contagio de
hepatitis víricas, especialmente la Hepatitis B y C, es importante tomar
medidas higiénicas como el uso de jeringuillas estériles (en el caso de los
adictos a drogas por vía parenteral) o el uso de preservativo al mantener
relaciones sexuales. Además, existe una vacuna eficaz para el virus de la
hepatitis B, que no solo previene la infección, sino que también reduce el
riesgo de desarrollar cáncer de
hígado en el futuro.
Alimentación y estilo de vida. La obesidad y
la vida sedentaria se asocia al desarrollo de enfermedad hepática
crónica, carcinoma hepatocelular y colangiocarcinoma.
Hacer ejercicio físico regularmente y adoptar una dieta mediterránea contribuye
a llevar un estilo de vida más saludable.
¿Qué factores de riesgo existen para desarrollar cáncer
de hígado?
desarrollaron la enfermedad hepática o el cáncer hepático,
ya que pueden contribuir a un mejor pronóstico.
Si la persona ha desarrollado una enfermedad hepática
crónica, la estrategia preventiva más adecuada es evitar la progresión
hacia a cirrosis. Para ello, es muy importante el tratamiento antiviral
cuando esté indicado y el abandono de hábitos que se asocian a
la progresión de la enfermedad hepática, como por ejemplo el consumo de
alcohol, una dieta no saludable o el sedentarismo, que se asocian a obesidad.
Una vez que el paciente ha desarrollado una cirrosis
hepática, el riesgo de tener un cáncer de
hígado no desaparece a pesar de eliminar los factores de riesgo
(curación de la infección por el virus de la hepatitis C, cese de consumo de
alcohol, etc.), por lo que se deben seguir los controles
habituales.
El colangiocarcinoma comparte
muchos de los factores de riesgo del carcinoma hepatocelular, pero a diferencia
de éste, puede presentarse incluso en personas jóvenes y sin factores de
riesgo conocidos, lo que dificulta aún más su detección precoz.
Síntomas del Cáncer de Hígado
El cáncer de
hígado es un tumor silente
ya que sus síntomas suelen aparecer cuando la enfermedad ya está ya avanzada o
en caso de complicaciones.
Lo habitual es que se detecte por alteración de las pruebas
de imagen (ecografía)
realizadas por otros motivos o cuando las personas participan de programas de
cribado de cáncer de
hígado.
Los síntomas más frecuentes del cáncer de
hígado son:
Cansancio. Es un síntoma habitual en los
pacientes con enfermedad hepática crónica, por lo que el
rápido empeoramiento de este síntoma puede hacer sospechar de la
presencia de este tumor.
Aumento del perímetro abdominal. Este tumor puede
asociarse a la retención de líquidos a nivel intraabdominal (conocido
como ascitis) que se manifiesta como aumento del perímetro
abdominal.
Ictericia. El desarrollo de un tinte amarillo
en la piel y las mucosas es frecuente cuando la
enfermedad está avanzada.
Dolor abdominal. El hígado solo tiene
terminaciones nerviosas sensitivas en la cápsula (piel que lo recubre), por lo
que mientras el tumor crece dentro
del hígado raramente presenta dolor. Sin embargo, cuando infiltra la
cápsula o produce una distensión por crecimiento anormal, el paciente
presenta dolor abdominal, que suele ser continuo y habitualmente de baja
intensidad.
Pérdida de apetito y de peso. La presencia de
esta sintomatología es señal de un tumor avanzado.
Esta información está disponible en el cd rom Prevenir y Curar Enfermedades y Dolencias
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