¿Cuál es la principal causa del glaucoma?
El ojo produce humor acuoso constantemente.
A medida que fluye nuevo humor acuoso en el ojo, debe drenarse la misma
cantidad. El fluido se drena a través de un área llamada ángulo de drenaje.
Este proceso mantiene la presión en el ojo (llamada presión intraocular o IOP
por sus siglas en inglés) estable. Sin embargo, si el ángulo de drenaje no está
funcionando correctamente, el fluido se acumula. La presión interior del ojo
aumenta y esto daña el nervio óptico.
Se
trata de una molestia que se caracteriza por el aumento de la presión
dentro del ojo.
Las
causas suelen ser debidas a microbios o toxinas, y muchas veces esta dolencia
va unida a reumatismos, sífilis, tuberculosis, hipertensión
o hidropesía.
Produce
un fuerte dolor en el ojo y en la cabeza a veces, disminuyendo la vista.
El nervio óptico está compuesto por más de un millón de
fibras nerviosas pequeñas. Es similar a un cable eléctrico compuesto por muchos
alambres pequeños. Cuando estas fibras nerviosas mueren, se desarrollan puntos
ciegos en la visión. Puede que no note estos puntos ciegos hasta que hayan
muerto la mayoría de las fibras del nervio óptico. Si todas las fibras mueren,
se quedará ciego.
¿Cómo se contrae el glaucoma?
Existen dos tipos principales de glaucoma.
Glaucoma crónico de ángulo abierto
Este es el tipo más común de glaucoma. Se produce
gradualmente, cuando el ojo no drena el fluido tan bien como debería (similar a
un drenaje atascado). Como resultado, la presión del ojo aumenta y empieza a
dañar el nervio óptico. Este tipo de glaucoma no es doloroso y no causa ningún
cambio en la visión al inicio.
Algunas personas pueden tener nervios ópticos sensibles a la
presión ocular normal. Esto significa que su riesgo de padecer glaucoma es
mayor que lo normal. Es importante realizarse exámenes oculares frecuentes para
detectar indicios tempranos de daño en el nervio óptico.
Glaucoma de ángulo cerrado (también llamado
"glaucoma de ángulo estrecho")
Este tipo se produce cuando el iris de una persona está muy
cerca del ángulo de
drenaje en el ojo. El iris puede
bloquear el ángulo de drenaje. Esto es similar a si un trozo de papel quedara
sobre el drenaje tapando el lavabo. Cuando el ángulo de drenaje queda bloqueado
completamente, la presión ocular aumenta rápidamente. Esto se llama ataque
agudo. Se trata de una verdadera emergencia ocular y debe llamar al
oftalmólogo de inmediato; de lo contrario, pudiera quedarse ciego.
Estos son los signos de un ataque agudo de glaucoma de
ángulo cerrado:
- La
visión se vuelve borrosa de repente
- Tiene
dolor intenso en el ojo
- Tiene
dolor de cabeza
- Tiene
dolor de estómago (náuseas)
- Vomita
- Ve
anillos o aureolas de arcoíris de color
- alrededor
de las luces
Muchas personas con glaucoma de ángulo cerrado lo
desarrollan lentamente. A esto se le denomina glaucoma de ángulo cerrado
crónico. Al principio no se presentan síntomas, por lo que no saben que lo
tienen hasta que el daño es grave o sufren un ataque.
El glaucoma de ángulo cerrado puede causar ceguera si no se
le trata de inmediato.
Síntomas del glaucoma
Síntomas del glaucoma de ángulo abierto
El glaucoma de ángulo abierto no presenta signos de
advertencia ni obvios síntomas durante las primeras etapas. A medida que la
enfermedad progresa, se desarrollan puntos ciegos en la visión periférica
(lateral).
La mayoría de las personas con glaucoma de ángulo abierto no
notan ningún cambio en su visión hasta que el daño es bastante grave. Es por
eso que al glaucoma se le llama "ladrón silencioso de la visión."
Mantener un plan exámenes regulares de la visión puede ayudar a su oftalmólogo
a descubrir la enfermedad antes de que se pierda la visión. Su oftalmólogo
puede indicarle la frecuencia con la que debe ser examinado.
Síntomas del glaucoma de ángulo cerrado
Las personas en riesgo de desarrollar glaucoma de ángulo
cerrado por lo general no muestran síntomas antes de un ataque. Algunos de
los síntomas iniciales de un ataque pueden incluir visión borrosa, halos de
luz, dolores de cabeza leves o dolor en el ojo. Las personas con estos síntomas
deben ser examinadas por un oftalmólogo tan pronto como sea posible. Un ataque
de glaucoma de ángulo cerrado incluye los siguientes síntomas:
- dolor
severo en el ojo o la frente
- enrojecimiento
del ojo
- disminución
de la visión o visión borrosa
- visión
de arco irises o halos de luz
- dolor
de cabeza
- náusea
- vómito
Síntomas del glaucoma de tensión normal
Las personas con "glaucoma de tensión normal"
tienen una presión ocular dentro de los rangos normales, pero muestran signos
de glaucoma como puntos ciegos en el campo de la visión y daño del nervio
óptico.
¿Los sospechosos de glaucoma tienen síntomas?
Algunas personas no muestran señales de daño, pero
tienen una
presión ocular más alta de lo normal (llamada hipertensión ocular). Estos
pacientes se consideran "sospechosos de glaucoma" y tienen un mayor
riesgo de desarrollar glaucoma. Algunas personas son consideradas sospechosas
de tener glaucoma aunque la presión ocular sea normal. Por ejemplo, sus
oftalmólogos pueden notar algo diferente en el nervio óptico. Cualquier persona
que sea sospechosa de tener glaucoma debe ser evaluada cuidadosamente por su
oftalmólogo. Un oftalmólogo puede verificar cambios a través del tiempo y
empezar un tratamiento si es necesario.
Síntomas del síndrome de dispersión pigmentaria y
glaucoma pigmentario
El
síndrome de dispersión de pigmentaria (SDP) ocurre cuando, por roce,
el pigmento se desprende de la parte posterior del iris. Este pigmento puede
aumentar la presión ocular y conducir a glaucoma pigmentario. Algunas personas
con SDP o glaucoma pigmentario pueden ver halos o tener visión borrosa después
de actividades como trotar o jugar baloncesto.
Consulte a su oftalmólogo si tiene estos u otros síntomas.
¿Quién está en riesgo de desarrollar
glaucoma?
Algunas personas corren un mayor riesgo que el normal de
padecer glaucoma. Esto incluye a personas que:
- tienen presión
ocular alta
- tienen hipermetropía o miopía
- sufrieron
una lesión
en el ojo
- uso
prolongado de esteroides
- tienen
córneas delgadas en el centro
- sufren
de estrechamiento del nervio óptico
- tienen
diabetes, presión
alta, migrañas, mala circulación de la sangre u otros problemas de
salud que afectan a todo el cuerpo.
- son
mayores de 40
- tienen
parientes con glaucoma
- son
de ascendencia africana, hispana, o asiática
Hable con su oftalmólogo acerca
de su riesgo de padecer glaucoma. Las personas que tengan más de una de estas
características corren un riesgo aún mayor de glaucoma.
¿Cómo se diagnostica el glaucoma?
La única manera segura de diagnosticar glaucoma es con
un examen
ocular completo. Una prueba de glaucoma que sólo verifique la presión en el
ojo no es suficiente para detectarlo.
Durante un examen de glaucoma, su oftalmólogo hará lo
siguiente:
- le
medirá la presión ocular
- le
revisará el ángulo de drenaje del ojo
- le
examinará el nervio óptico para comprobar que no haya daño
- le
hará una prueba de visión
periférica (lateral)
- le
tomará una imagen o medición por computadora del nervio óptico
- medir
el espesor de la córnea
El glaucoma es un ladrón silencioso de la vista
El glaucoma no presenta síntomas en sus etapas tempranas. De
hecho, la mitad de las personas que sufren de glaucoma no saben que lo padecen.
El realizarse exámenes de la vista de manera habitual, puede ayudar a su
oftalmólogo a identificar esta enfermedad antes de que usted pierda la vista.
Su oftalmólogo le puede decir que tan seguido debe examinarse.
¿Se puede detener el glaucoma?
El daño por glaucoma es
permanente: no puede revertirse. Sin embargo, los medicamentos y la cirugía
pueden ayudar a reducir daños adicionales. Para tratar el glaucoma, su
oftalmólogo puede seguir uno o más de los siguientes tratamientos.
Medicamentos para el glaucoma
En general, el glaucoma se controla con gotas para los ojos.
Estas gotas para los ojos, que se colocan a diario, disminuyen la presión en el
ojo. Algunos de estos medicamentos lo hacen reduciendo la cantidad de fluido
acuoso que produce el ojo. Otros disminuyen la presión ayudando a que el fluido
atraviese mejor el ángulo de drenaje.
Tratamiento
-
Además
de consultar a un buen oculista, debe practicarse un régimen de
alimentación crudívoro, acompañado de frutas y ensaladas
y tisanas que purifiquen la sangre.
RECETA
Por Joan Sisa